1/12/14

Demasiado alto

Días de lluvia.

Café caliente
bajo un cielo gris.

Días de lluvia.

Las nubes lloran
sobre nuestras cabezas.

No espero gran cosa de nadie,
así todo funciona mejor.
El calor del café y
la lluvia susurrando.
De momento me conformo con eso.

Gotas que se condensan
a dos mil metros de altura
y que caen y caen
hasta estrellarse
contra la acera.

No apuntes demasiado alto,
que no te pase como
a las gotas de lluvia.




25/11/14

Diagrama de flujo del amor

A ver, he decidido pasarme un poco también al humor gráfico. Aquí va la primera.




19/11/14

El precio de la paz

Con este microrrelato quedé finalista en el XII Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2014, en el que participaron 264 personas de dieciocho países. Tuve el honor de que mi cuento fuese ilustrado por un artista estadounidense llamado John J. Park. Podéis descargar el dosier con el ganador y los finalistas pinchando aquí


NYSEE
   Por un lado está la Alianza Ciborg, que nos tritura para convertirnos en biodiesel. Por otro, tenemos al Imperio Alien, que nos recluye en dantescos zoológicos o nos martiriza en crueles experimentos. Mientras tanto, nuestro gobierno, demasiado débil (o cobarde) para iniciar una guerra, realiza cada mes unos infames sorteos, mediante los cuales, millones de seres humanos somos entregados a las máquinas o a los bichos. Éste es el precio que pagamos por mantener la “paz”.
   Mi marido y yo, tras años de sacrificio, hemos logrado reunir suficiente dinero para comprar un par de dosis de happiends. Estas joyas de la nanorobótica se inyectan en sangre y te permiten tener una muerte dulce y rápida en caso de necesitarla. Si algún día se nos condenase en un sorteo, tan solo tendríamos que pronunciar la clave y todo terminaría en un segundo. También voy a conseguir una pastilla esterilizante. De este modo tendré la seguridad de que, incluso si los happiends fallasen, el Imperio Alien nunca podrá utilizarme como una máquina de parir bebés con los que experimentar. 
   Hoy va a ser un día inolvidable. Hoy plantaremos cara al sistema. Hoy vamos a tomar, al menos en parte, el control de nuestro destino. 

SVEK
   Esta tarde mi mujer y yo iremos a encontrarnos con un tipo que nos ha conseguido un par de dosis de happiends y una pastilla esterilizante. Sin embargo, nunca llegaremos a efectuar la compra. He avisado a la policía. A cambio de traicionar a mi mujer y al tipo, me han concedido la exención vitalicia de los sorteos. 
   No quiero morir. De ningún modo. Todo lo demás es secundario.  



3/11/14

Trece cuentos que deberías leer

Últimamente me ha dado por leer relatos sueltos en Internet. Es increíble lo que los grandes maestros de las distancias cortas (algunos también de las largas) pueden llegar a transmitir en un espacio literario tan breve. Aquí tienes los trece que más me han fascinado, impactado o emocionado. Son perfectos para leer tranquilamente con un café por la mañana, antes de prepararte para encarar el día. Espero que te gusten.



Catedral, Raymond Carver.
Danza en Estados Unidos, Lorrie Moore.
El nadador, John Cheever.
Emergencia, Denis Johnson.
Guideon, ZZ Packer.
Las lunas de Júpiter, Alice Munro.
Los asesinos, Ernest Hemingway.
Para Esmé con amor y sordidez, J. D. Salinger.
Servir al hombre, Damon Knight.
Traeme tu amor, Charles Bukowski.
Tripas, Chuck Palahniuk.
Un hombre bueno es difícil de encontrar, Flannery O`Connor.
Una bala en el cerebro, Tobias Wolff.


Bonus track

Y, de regalo, aquí tienes otros cinco cuentos. No se si deberías leerlos, pero a mí me gustaría que lo hicieras, pues son míos :)

Después del trabajo
Himen y testigo
La maldición de los niños eternos
No voy a hablarte de eso
Pollitos

5/10/14

Tortitas de arroz

Tortitas de arroz, tortitas de arroz. Comámonos otra tortita de arroz.

Tortitas de arroz redondas como soles, insípidas como cristales, secas como montaditos de paja con arena. Los nazis elaboraban pan con serrín para los prisioneros de Auschwitz. Si me dicen que estas tortitas las fabrica una empresa nazi, yo me lo creo.

Otro mordisco a la tortita de arroz.

Tomo conciencia del murmullo tortuoso de la máquina de refrescos y también de la luz flemática de los tubos fluorescentes cayendo sobre mi cabeza y entonces veo al gordo canoso haciendo su ronda de besos, como cada mañana, con todas las chicas de la oficina, con todas y cada una de las compañeras a las que ve día a día desde hace años, y los rostros de varias de ellas dejan ver una contenida nota de frustración según les va llegando el turno. ¿Cual es la diferencia entre un baboso y un hombre besucón? Sin duda una diferencia bastante pequeña.

La diosa colombiana. Ahí está, frente a su ordenador. Atiende el teléfono. Su voz es tan dulce. Su pelo es tan brillante. Sus tetas son tan enormes rebosando en las copas del sujetador, al otro lado de su camisa azul... El sexo es ese invento de Dios cuya función principal es hacernos sentir desgraciados tras, aproximadamente, semana y media de abstinencia.

Gracias, Dios.

¿Y qué tienen que ver el sexo y las tortitas de arroz? Quizá para la gente normal no tengan que ver demasiado. Sin embargo yo nunca he destacado por mi normalidad. En mi caso, la relación entre ambas cuestiones comienza en el momento en que una chica tumbada a mi lado en la cama y con la piel aún sudorosa da una profunda calada a su cigarrillo, me mira y dice:

Barriguita cervecera.

¿CERVECERA?

Pero si yo no bebo, pequeña bruja maleducada.

Y al poco tiempo te ves en el supermercado leyendo las etiquetas de los productos y ahí están ellas, las tortitas de arroz, con sólo 28,25 kcal cada una. Si te alimentas básicamente de tortitas de arroz podrás dejar atrás el desagradable episodio de la barriguita cervecera en menos de lo que imaginas.

De todo esto hace ya una semana y media y puedo asegurar que me siento completamente desgraciado a todos los niveles.




1/10/14

Los libros más importantes del siglo XX

La Biblioteca Pública de Nueva York elaboró esta interesante lista de libros que tuvieron gran trascendencia en diferentes áreas a lo largo de la pasada centuria.


28/9/14

La maldición de los niños eternos

Nota: Con este relato obtuve el tercer premio en el IX Certamen literario Ser Madrid Sur dedicado este año a la ciencia-ficción. Ha sido publicado en formato digital junto con el resto de ganadores y finalistas en el siguiente enlace.

Este cuento puede servir para animarte a no tirar la toalla. Cuando lo escribí me sentí muy contento con el resultado, así que lo mandé a un concurso. No conseguí nada. Le di unas vueltas, unos retoques, añadí algo, quité lo que sobraba y pensé "ahora sí". Pues tampoco; volvió a pasar sin pena ni gloria por ese segundo certamen. Lejos de desanimarme seguí creyendo que mi historia valía la pena, así que volví a someterla a una serie de mejoras y entonces sí, a la tercera fue la vencida. No es la única vez en que me ha pasado algo parecido. Con el microrrelato "Seis meses" repetí la operación en cuatro o cinco ocasiones hasta que obtuvo el primer premio en el IV Certamen Picapedreros. Así que ya sabes, si estás convencido de que tu historia es buena, lucha por ella y no veas los fracasos como derrotas, sino como oportunidades para que tu cuento sea todavía mejor.  




23/9/14

Comienzos

Empecé a escribir
una novela y un
poemario y un libro
de relatos. Empecé
a estudiar económicas
y a creer en la
humanidad y a
buscar al amor
de mi vida. Y
empecé a dejarlo
todo a medias y
a día de hoy eso es
lo único que hago.


11/9/14

Los diez mejores libros para hacer llorar al niño Jesús

Aquí os traigo una nueva e interesante lista de libros. En esta ocasión consiste en un conjunto de obras escritas por eminencias de la ciencia y la filosofía en torno a la cuestión de Dios. Desde que me di cuenta de que es tan absurdo mantener una posición agnóstica sobre Dios como mantenerla sobre cualquier otro ser de cuya existencia no hay pruebas (como por ejemplo las hadas, los duendes o incluso los pokemons) empecé a interesarme profundamente por el ateísmo. Gracias a ello descubrí pensadores maravillosos que me hicieron reflexionar sobre un sinfín de cuestiones. He aquí, pues, diez de las mejores obras que he leído en pos de un mundo libre de esa superstición, de esa estafa, de ese yugo lacerante que es la absurda idea de Dios.

El espejismo de Dios. Richard Dawkins

"Todos somos ateos respecto a la mayoría de dioses en los que la humanidad ha creído alguna vez. Algunos simplemente vamos un dios más allá."



28/8/14

Welcome

Habitamos las cloacas
del progreso y
sabemos que nadie
podrá escapar. Hay
sangre, sudor y
asfalto, no tenemos
tiempo para lágrimas.
Perderemos la guerra
y todas las
batallas y por
el camino cantaremos
canciones tristes. Bienvenidos
a este mundo
de dolor y
de belleza donde
mueren los sueños
y la gente.


26/8/14

Aniversario

Hoy ha sido un día cualquiera, un día
de lánguido transcurrir, uno de
esos que empiezan de noche, de
los de sumergirte de lleno en el
murmullo de las máquinas y
en la atmósfera tétrica de
los tubos fluorescentes.  Ha sido un
día de bocas pastosas, de
incontables cafés en el taller
o la oficina, un día de encender
un cigarrillo con la colilla de otro.
Ha sido un día cualquiera que
llega a su fin y Rosa y Álvaro leen
en la cama iluminados por sus
respectivas lamparitas de noche.
Después de un rato apagan la
luz, se dicen hasta mañana y cierran
los ojos. Ellos no lo saben, pero hoy han
cumplido un año sin hacer el amor.




14/8/14

Lo más jodido

Después de mucho
reflexionar he
llegado a la
conclusión de
que lo más jodido
de esta vida es
saber que sólo la
muerte puede
evitar que llegue
el día en que vuelvas
a depender de otra
persona para
tener el culo limpio.



7/8/14

Una canción sin música pensada en inglés

Puedes contarme todo lo que quieras,
estoy interesado en cualquier cosa
que tenga que ver contigo.
A veces me conformaría con que
me dedicases unos minutos.
A veces me conformaría
con saber que estás bien.

Los paseos por la playa,
las mañanas de lluvia
y todas las demás cosas
que no hemos compartido.
Todas esas cosas
que no hemos compartido.
Todas esas cosas...

La vida podría ser más bonita.
Los sueños dejarían de ser necesarios.
Las mañanas nos estallarían en las manos
y su luz lo bañaría todo.

Los paseos por la playa,
las mañanas de lluvia
y todas las demás cosas
que no hemos compartido.
Todas esas cosas
que no hemos compartido.
Todas esas cosas...




3/8/14

Dos cuentos inquietantes en una vieja libreta

Anoche no podía dormir. Para aprovechar el tiempo cogí una vieja libreta e intenté escribir algunos tweets profundos y originales. No se me ocurrió ninguno, pero ojeando esas páginas llenas de palabrejas, encontré dos extraños cuentos que debí escribir hace cuatro o cinco años y que había olvidado por completo. No son lo mejor ni lo peor que he escrito. La cuestión es que tengo que seguir publicando entradas en el blog.

Lagartos del porvenir

Miguel se puso a vaciar las bolsas de la compra sobre la mesa de la cocina y de una de ellas salió un pequeño lagarto. Era aquél un animalillo alegre y avispado y lo primero que hizo fue intentar fornicar con el salero. Estuvo un buen rato ahí, dale que te pego, hasta que se cansó. Miguel se divertía mucho con la escena. Entonces pensó que quizás el bichejo tuviera hambre. Miguel no tenía ni puta idea de lo que comen los lagartos, pero supuso que le gustaría la harina cruda (así era Miguel) por lo que extendió un puñado de harina sobre la mesa. El lagarto se volvió medio loco y empezó a rebozarse como si le fuese la vida en ello. Cuando se apartó, Miguel pudo observar unos números marcados en el polvo blanco. Sin pensarlo dos veces fue corriendo a jugar a la lotería con esos números. Se gastó todos sus ahorros y, como cabría esperar, le tocaron miles de millones, tantos que provocó la quiebra del sistema de lotería, el cual controlaba en la sombra al sistema de pensiones, que también se vino abajo, arrastrando consigo al sistema bursátil, el cual controlaba en la sombra… Y así, en una inefable concatenación de colapsos de sistemas, toda la sociedad se precipitó al vacío y los seres humanos empezaron a comerse los unos a los otros hasta llegar al borde de la extinción. Fue entonces cuando los lagartos comenzaron la invasión desde sus pequeñas naves espaciales, las cuales tenían escondidas detrás de la Luna. Robaron todos nuestros saleros y se marcharon a su planeta para siempre. Y ése, niños, es el motivo por el que los seres humanos de hoy en día cocinamos sin sal y vivimos más de mil años.


Alentar los presagios

Me desperté borracho y, bueno, sí, también bastante pasado de cocaína: dolor de mandíbula, taquicardia, ansiedad y demás efectos que ustedes conocen de sobra. Todo esto no tenía nada de particular. Lo extraño fue que llevaba una mochila puesta. Al principio no le di mucha importancia. «Vale, llevo puesta una puta mochila de Hello Kitty. Tampoco es lo más raro que me ha pasado», pensé mientras recordaba lo más raro que me había pasado. Sin embargo, unos minutos después, empecé a reflexionar, a divagar, a obsesionarme con el tema. ¿Debería quitármela? ¿O debería quizás seguir con ella puesta hasta el día de mi muerte, ese día en que encontrarían mi cadáver parcialmente devorado por plantas carnívoras, tal como dijeron en el telediario del futuro? ¿Quién era yo para quitármela? Si alguien la había puesto ahí, seguramente habría un motivo de peso. ¿Y si de ello dependiese el destino de la humanidad? Al final, opté por dejarla donde estaba y con los años se acabó fusionando con mi cuerpo y los niños del barrio empezaron a llamarme ‘El Viejo Jorobas’ y a tirarme piedras al pasar por mi lado. Y nada, un buen día, la policía encontró mi cadáver parcialmente devorado por plantas carnívoras. La humanidad sigue existiendo y cada año las cosas van mejor. No puedo evitar pensar que todo se debe a que decidí no quitarme aquella jodida mochila. 


1/8/14

Productividad, higiene y filosofía barata

Estoy en el trabajo.
Una mosca se posa sobre
la pantalla del ordenador.
Se frota las patas delanteras.
Se frota las patas traseras y las alas.
Parece una mosca muy limpia.
Sobrevuela unos segundos
la pantalla y vuelve a posarse.
Ahora no hace nada.
Sigue sin hacer nada.
Decido escribir sobre ello.
La mosca nunca lo sabrá.



23/7/14

Sin tregua

Mis pasos siguen un rumbo
directo al vacío, al fracaso,
a la derrota permanente.

Todo es más fácil con alcohol en
el estómago, pero no lo suficiente
como para que merezca
la pena joderte el hígado.

La realidad no me da ni un
minuto de tregua. Siempre
hay animales en sus jaulas,
en sus jaulas,
en sus putas jaulas.



13/7/14

Noches II

He llegado a casa borracho perdido a las tantas de la noche y me he puesto a mirar el puto facebook para ver si me habías escrito.

No lo has hecho.

Un rato antes, volviendo en el bus nocturno, un chaval se ha acercado al conductor y le ha preguntado si podía darle una bolsa para vomitar.

La gente cada día está más perdida.

Recuerdo otra noche, también en el búho. A un tipo que iba muy cocido le sobrevino una arcada. Se tapó la boca con la mano, empezó a vomitar y de entre sus dedos salieron chorritos de pota disparados en todas direcciones. Al hombre que tenía delante le cayó un poco en el pelo, pero iba dormido y no se enteró. Una chica empezó a descojonarse viva. Yo, sentado al fondo del bus, pensé: joder, esto es lo más interesante que he visto en toda la noche.


11/7/14

Certezas

Veo un chico
y una chica
sentados en
un césped.
Los perros
corren a su
alrededor.
Es una bonita
escena. Estoy
seguro de que,
si el chico es
hetero o bi,
en este instante
estaría encantado
de irse con ella
a follar detrás
de unos setos.
Igual que yo.



10/7/14

Noticias jodidas

Myriam y yo acabábamos de follar. Estábamos en el salón comiendo un sándwich. Yo veía la tele y ella leía el periódico. Era tarde, pero no teníamos sueño. A ella follar la desvela y yo había dormido catorce horas la noche anterior. Yo estaba en pelotas y ella en bragas.

―Dios mío, escucha esto ―dijo Myriam.

―Dime, mi amor.

―Una chica de la India fue condenada a ser violada por el consejo local de su pueblo, que sigue una justicia paralela a la del gobierno, aunque ilegal. La violaron para castigar a su hermano, que intentó violar a otra mujer.

―¡Putos salvajes! ―dije indignado.

―Parece ser algo habitual. Mira, en enero una mujer fue violada por diez miembros del consejo tribal por haber mantenido una relación con un hombre de otro pueblo.

―¿Qué le pasa a esa gente?

Estuvimos un rato en silencio, cada uno a lo suyo, yo a la tele, ella al periódico. Empecé a aburrirme de aquello.

―Vamos a dormir ―dije.

Ya en la cama, Myriam se pegó a mí y dijo:

―No puedo para de pensar en ello.

―¿En qué?

―En la noticia de la India.

―Oh.

―He estado pensando en los que ejecutan la sentencia, esos violadores. No sé, me imagino a un verdugo de los de siempre. Uno que pone en marcha la silla eléctrica o que aprieta el garrote vil. Aunque te horrorizase el acto que vas a cometer, es fácil llevarlo a cabo, en el sentido de que no hay ningún impedimento físico. Tú cerebro da la orden a tus manos, accionas el mecanismo y ya está. Pero en el caso de la India… esos tipos, esa especie de verdugos, tienen que excitarse para ejecutar la condena. Se les tiene que poner la polla dura ante la idea de maniatar y violar a una niña de catorce años completamente aterrorizada, ante la idea de joderle la vida a una criatura inocente… ―y continuó un rato describiendo la escena. Entonces, sin previo aviso, llevó su mano a mi polla.

―¡Hijo de puta! ―gritó.

Y así fue como se terminó lo nuestro.

Bucle

http://bit.ly/1lXvdeI

Preludio

Nota: este microrrelato fue seleccionado para aparecer en el libro Homenaje a Bukowski de la editorial Artgerust. 


Recuerdo con bastante nitidez mi primer día de instituto. Creo que si me concentrase lo suficiente podría volver a experimentar aquella sensación de nerviosismo, ya saben, esa flojera en las piernas, ese hormigueo en el pecho. La posibilidad de conocer chicas me había mantenido en un constante estado de inquietud durante todo el verano. En mi inocencia infantil no fui capaz siquiera de sospechar que lo que realmente me esperaba eran cosas como llevarme buenas palizas, sacar unas notas desastrosas, que me pillasen fumando hierba y me expulsaran una semana, que me robasen en repetidas ocasiones, ser objeto de burlas y acoso, sentirme solo, decepcionado y deprimido y, por si fuera poco, que varias chicas me descuartizasen el corazón. En definitiva, podría decir que mis años de instituto fueron una especie de preludio, un cursillo de iniciación a la vida adulta, una pequeña muestra de lo que estaba por venir, sólo que con más emoción y menos responsabilidades.





30/6/14

Mi historia

Nadie me cree cuando cuento mi historia, pero tampoco se atreven a poner a prueba mis palabras. Cada noche, cuando me acuesto, una niña aparece a los pies de mi cama, el pelo oscuro y revuelto, la piel verdosa, los ojos sanguinolentos. Se queda allí durante horas, totalmente quieta, mirándome con una desagradable sonrisa en sus labios negros. Siempre desaparece cuando los primeros rayos de sol se introducen en mi habitación, pero antes de marcharse me dice: «Ya falta poco». 
   La primera vez que la vi me dio un infarto. Hablo de forma literal: estuve ingresado, a punto de morir. Después vas al psicólogo, al psiquiatra, a curanderos, a videntes... te planteas el suicidio. He cambiado de piso dos veces, pero no sirve de nada, ella aparece allá donde duermo. 
   Los humanos somos seres muy curiosos. Incluso a esta situación llega uno a acostumbrarse. A veces ya ni le presto atención. Ella aparece y yo me doy la vuelta y me duermo. Lo que más me preocupa es saber qué coño es eso para lo que falta poco. La jodida niña jamás me lo dice, por más que se lo pregunto. 
   Les agradezco inmensamente su atención. Espero que al menos algunos de ustedes me hayan creído. Significaría mucho para mí. 
Por cierto, se me olvidaba contarles que todo empezó la noche en que leí un relato exactamente igual que este.




Nota: Una versión más breve y peor escrita de este cuento fue seleccionada para aparecer en el libro Homenaje a E. A. Poe de la editorial Art Gerust. 

28/5/14

Días para recordar

El pasado viernes 23 de mayo tuve el honor de interactuar por twitter con nada más y nada menos que Richard Dawkins, una de las personas que más admiro en este jodido mundo. Iba a explicar cómo fue todo, pero creo que mejor pego los tweets:



Todavía tiemblo al recordarlo. Me sentí casi como las grupies españolas de Take That, sólo que admirando a una de las mentes más brillantes de la historia y no a cuatro pintamonas.

Al día siguiente, el sábado 24, los editores de la revista Cosmocápsula me informaron de que mis pequeños "Retazos de pasado mañana" estaban en linea, abriendo su número 9, tras la editorial.


La cosa no quedó ahí, y el domingo 25, ya entrada la noche, gocé como un niño viendo el descalabro electoral sufrido por el PPSOE en las europeas, pero sobre todo, con los 176.237 votos obtenidos por PACMA, que no deja de crecer año tras año


Y por último, por si todo esto fuera poco, el martes 27 me llamaron de la Cadena Ser Madrid Sur para decirme que había quedado tercero en su IX Certamen literario, que este año estaba dedicado a la ciencia-ficción por el 75 aniversario de la narración radiofónica de Orson Wells de La Guerra de los Mundos de H-G. Wells. El jurado tuvo a bien valorar de ese modo mi relato "La maldición de los niños eternos", del cual hablan en este podcast. También me hicieron mi primera entrevista en la radio, que se puede oír aquí. El premio incluye dos entradas para la Warner, un pase para dos en un spá y un lote de libros, pero creo que lo mejor que me llevo son unas increíbles ganas de seguir escribiendo.



25/5/14

Me han publicado en el número nueve de Cosmocápsula

La revista colombiana de ciencia-ficción Cosmocápsula ha tenido a bien publicar en su número nueve una selección de mis pequeños "Retazos de pasado mañana" por lo que les estoy muy agradecido. 

Ilustración: Raíz, por Le Yad. 

12/3/14

Olvidar

Mis vecinos de abajo tienen un pájaro enjaulado. Cuando hace buen tiempo lo ponen fuera para que le dé el sol y respire aire fresco. Cada vez que me asomo a la ventana, la pobre criatura me oye y mira hacia arriba desde su pequeña prisión. Me mira y empieza a piar, y salta de un palito a otro o se agarra a los barrotes de la jaula. Me mira con curiosidad, como mira a los gorriones que vuelan libres a su alrededor. Me mira con sus pequeños ojos y mi corazón empieza a bombear tristeza hacia los míos. Me mira desde su aislamiento, desde su soledad, desde su inocencia absoluta, y me digo a mí mismo que soy escoria. Soy escoria por no hacer nada, por poner excusas, soy escoria por evitar el conflicto. Lo soy, sin lugar a dudas, porque cierro la ventana e intento pensar en otra cosa. Porque intento olvidar que ese pobre animal existe.


9/3/14

Nervios

Tengo los nervios rotos. Cada día me aíslo más. Me cuesta tanto soportar a la gente... A veces me gustaría ser invisible o vivir en un mundo devastado y tranquilo. Aspiro el aire sucio de la mañana y sueño con volar lejos de todo.

Tengo cicatrices en los nervios. Cada día me siento menos identificado con cualquier cosa. Las dudas no me dejan en paz. Las ilusiones se diluyen en el viento gris de la vida. Echo de menos oler tu piel y perdernos en el aire pálido de la mañana. Me gustaría vivir en tus sueños, en tus recuerdos, en tus fantasías...

Tengo los nervios machacados. Cada día encajo peor en cualquier sitio. No confío en nadie. No creo ni en mí mismo. Mis esperanzas son un charco de agua podrida. Me gustan los días lluviosos porque en ellos siento que formo parte del mundo. Sé que no podría hacerte feliz, y esto también me destroza los nervios.



31/1/14

Un poco más

Es mi día libre
y conduzco por
una autopista
hacia un centro
comercial para
hacer la compra.

Me siento bien.

Quizá sea porque
el cielo está gris
y los árboles
están pelados o
quizá sea porque es
mi día libre -¿lo
había dicho ya?-.

Puede ser porque
estoy escuchando
música que me
encanta y que tenía
totalmente olvidada
o porque ya hace un
año que dejé de fumar.

Quizá sea porque
no paro de descubrir
escritores fascinantes
o porque mis gatas
están grandes y
preciosas y se
quieren un montón.

Pero entonces
paso por un tramo
de autopista en
el que el asfalto se
encuentra cada
pocos metros
salpicado con los
restos inertes y
resecos de lo
que en su momento
debieron ser
conejos o liebres.

Es espeluznante.

Mi día se ha 
jodido y pienso
en que la mayoría
de la gente se
preguntaría que
por qué coño
me afecta tanto
si solamente
son conejos.

Y esto hace
que aún se
joda todo
un poco más.




30/1/14

Mierda

Un poema escrito
en el trabajo nunca
te parecerá tan
hermoso como el
hecho mismo de
escribirlo pues en
cierto modo es
como si tu jefe te
estuviese pagando
por hacer poesía
siendo además ésta
la única posibilidad
de que alguien como
tú reciba dinero
por crear su mierda.



26/1/14

Un mundo sin tiempo

Te acaricio mientras te quedas dormida
y tu ronroneo me transporta a otro mundo.
A un mundo en calma, a un mundo sin tiempo.

Eras tan pequeña cuando te encontré…
Cabías literalmente en la palma de mi mano.
Tenías los ojos cerrados y las orejas escondidas.

Algunas veces vienes a dormir a mi cama.
Te acomodas en el hueco que forman mis piernas y
entonces soy capaz de no moverme durante toda la noche.

Si supieras cuánto sentido aportas a mi vida...
Eres un ser con dos corazones puesto que
tienes el tuyo, pero también el mío. 


19/1/14

Una cuerda rota

Voy empapelando mi cuarto:
el suelo, las paredes,
la ventana, la lámpara,
el armario, la cama,
el ordenador, la mesa,
las cajas de trastos,
la silla, los libros,
envuelvo individualmente
todos y cada uno de mis
438 libros…
Todo a mi alrededor queda
cubierto, absolutamente
todo salvo la impresora, que
continua sin descanso
vomitando folios
con la cara de Elisa
en blanco y negro.



12/1/14

Noches

Al parecer a Hemingway la Gran Vía
le recordaba a Nueva York, aunque
también es cierto que disfrutaba
viendo a un toro sufrir hasta la muerte…

Latas de cerveza por un euro,
autobuses nocturnos y taxis.

Prostitutas subsaharianas,
prostitutas rusas, prostitutas
de América del Sur y el Caribe…

Adolescentes vomitando por las
esquinas antes las doce.

Chicas agachadas entre los coches de las
calles aledañas dejando regueros
brillantes fluyendo hacia los desagües.

Mendigos bajo cartones
y mantas sucias, seguramente
soñando con otra vida. 

Y yo, caminando hacia Cibeles
con las manos en los bolsillos,
la cabeza en estado de sitio,
añorando los días en que al menos
podía consolarme fumando el
penúltimo piti de la noche.



10/1/14

Nada especial

Con el paso de los años vas
descubriendo que no eres
especialmente bueno en la
cama, que no escribes
especialmente bien, que no
eres especialmente guapo,
ni especialmente listo.

Simplemente asumes que no
eres nada especial; asumes
que eres un término medio.

Y entonces sigues adelante.  



9/1/14

Tareas

Recuerdo que en el instituto nos
llevaron a pasar unos días en
un pequeño pueblo del cual sus
antiguos habitantes tuvieron que
marchar porque un pantano inundó
sus tierras de cultivo. Todo eso
ocurrió hace muchos años y a
nadie le importa ya lo que sufrieron
aquellas personas al ver su
mundo desmoronarse de tal modo.

La cosa es que el estado decidió poner
en marcha un proyecto educativo
para acercar la realidad del mundo
rural a los jóvenes de todo el país y
allí estábamos nosotros intentando
ligar con chicas de otras ciudades
y robando cerveza fría de la sala
de los monitores por la noche ya
que a los alumnos sólo nos daban
refrescos y cerveza sin alcohol.

Hacíamos diversas tareas por grupos:
arreglar un banco, recoger patatas,
preparar el desayuno, limpiar las calles…
Una mañana nos llevaron a una
sala en la que había un precioso
cordero, un cubo vacío y un cuchillo
afilado. Salí corriendo de allí.
Desde el interior me llegaban las risas
de mis compañeros y los gritos de
dolor de aquella pobre criatura.



3/1/14

Cena

… pues eso quiero, hija, que se me ponga dura,
termina el chiste el abuelo, y hay risas forzadas
porque no es gracioso que un viejo de noventa años
cuente ese tipo de chistes pero tampoco es plan
dejarle padecer la humillación del silencio.

Su nieto está sentado enfrente deseando
que llegue el postre, que termine cuanto antes
este teatro para poder marcharse con sus amigos
y volcar sobre la caja de un cedé un poco
de la cocaína que lleva en el bolsillo.

La abuela falta desde hace un año más o menos
y las hermanas, con lágrimas en los ojos,
preparan café y friegan los platos
mientras recuerdan lo buena que era y cómo aguantó
con estoicismo tantos años al abuelo.

La tele emite de fondo uno de esos rancios
programas en diferido con actuaciones en playback
y justo ahora el presentador y la presentadora
iluminados por los focos del plató
nos desean con fingida alegría feliz nosequé.




1/1/14

Lo mejor que he visto y leído en 2013



No sé muy bien de dónde habré sacado el tiempo, pero a lo largo de 2013 me he leído sesenta libros y visto ciento treinta y tres películas. Aquí os paso las diez obras de cada tipo que más me han merecido la pena, sin guardar ningún tipo de orden.

Libros

Películas





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